SIDA Y ARTE

El SIDA como un tema atribuido en un principio exclusivamente a la población homosexual, y no es para menos puesto que en los últimos años la muerte de famosos homosexuales entre estos artistas ha sido a raíz de esta epidemia, sin embargo no podemos dejarnos llevar por las apariencias pues las estadísticas demuestran lo contrario y la población homosexual a pesar de ser catalogada de promiscua, en la actualidad es una de las mas consientes de la existencia del virus por ende de los métodos de protección, aunque el preservativo en principio fue utilizado como método anticonceptivo, hoy en día es utilizado para la prevención de las ETS y por supuesto para la mas mencionada el VIH SIDA.

El famoso boom del síndrome de inmunodeficiencia adquirida comienza en la década de los 80´s llamado en un principio como LA PESTE ROSA, dado a que fue diagnosticada y atribuida a la población homosexual por ser los primeros casos registrados, gracias a esto se hace frecuente que hayan casos de homofobia por miedo a un supuesto contagio, y sobre todo porque aparentemente la culpa de todo lo que pasa alrededor del SIDA es de los homosexuales.

Hoy en día se realizan un sinnúmero de campañas preventivas para no adquirir el virus, existen innumerables fundaciones que luchan contra el esparcimiento de dicho virus y se hacen constantes estudios para encontrar una vacuna y posible cura, pero ¿realmente se podrá encontrar? O ¿debemos seguir creyendo lo que algunos fanáticos religiosos nos quieren hacer creer? El SIDA como castigo divino a la población homosexual por sus prácticas sodomitas, o ¿realmente es un castigo a la población mundial por sus prácticas lujuriosas? Todos estos interrogantes desde la moral religiosa y de algunos ignorantes que pretenden encontrar respuesta frente a este fenómeno que no nos deja otra alternativa que la abstinencia, algunos llegan a pensar en un posible control de la población humana, es decir que el virus se convierte en una selección natural para el control de la superpoblación. Podríamos ennumerar cantidades de hipótesis unas validas otras absurdas, pero la realidad es que existe un virus llamado VIH que está atacando a la sociedad, el virus no tiene estrato social, no tiene raza ni genero, puede alojarse en cualquiera de nosotros sino corremos con las respectivas medidas preventivas.

En cuanto al arte se viene haciendo cantidades de campañas en las que se unen artistas reconocidos de todos los ámbitos para recolectar fondos, así se podrán financiar las diversas organizaciones que luchan contra el SIDA.

Santiago Echeverri un artista audiovisual Colombiano hace su propuesta basado en su mirada hacia el sector LGBT y la problemática del SIDA, como activista se preocupa y explora las expresiones artísticas como respuesta social de las minorías, la orientación sexual y la identidad de género nos remite de forma inmediata a las minorías sexuales, entendidos como grupos sociales cuyas experiencias culturales, sexuales y políticas se oponen directamente a los valores dominantes, en la actualidad se ha progresado gracias al trabajo de grupos activistas que logran visibilizar dichas minorías y hacen valer sus derechos con proyectos de ley que modifican los estatutos evitando así se cometan mas atropellos en contra a la población LGBT.

En la página web de COLOMBIA DIVERSA www.colombiadiversa.org se puede ver parte del testimonio de Santiago Echeverri donde él dice lo siguiente:

En abril del 2005, me llegó un e-mail de alguien que no conocía, quien me aseguraba que yo me había acostado con él sin saber que tenía SIDA y que, por lo tanto, yo también estaba infectado. Esa persona también decía que deseaba que yo muriera y sufriera de la peor forma posible.

Mi primera reacción fue la de explicarle que tener VIH no era una sentencia de muerte y de sugerirle que buscara ayuda lo más rápido posible. También le conté que yo ya me había acostado con otros hombres VIH positivos y que, por lo tanto, podía ayudarlo en el proceso.

Tal como lo dice Santiago, tener VIH no es sinónimo de muerte, las personas a las cuales les han diagnosticado el virus llevan una vida totalmente normal si hacen el tratamiento adecuado, no contagiaran a las demás personas con el simple hecho de interactuar: dar la mano, abrazar o besar tal como se pensaba en un principio, pues las personas contagiadas con el virus eran aisladas como método de prevención, esto demuestra una vez más la ignorancia que se tiene frente al tema.

Aplicando este aprendizaje al mensaje, releí los subtextos de las frases que estaban en aquel mensaje que recibí y me di cuenta que aquel hombre estaba aterrorizado ante la idea de morir y, sobre todo, ante la idea de que la gente se pudiera dar cuenta de que era homosexual.

A partir de este suceso se empieza a generar la propuesta plástica de Santiago Echeverri, hace uso de sus conocimientos en programación y utiliza el soporte digital para darle vida a una obra magnífica que interactúa con el público a través de la red, la obra de Santiago Echeverri se puede ver a través de los siguientes enlaces: http://www.santiago.cn/sida y/o http://www.santiago.cn/generator.php?folder=photos&body=sida

Por la época en la que Santiago recibió el correo estaba muy interesado en las capacidades del lenguaje de programación de Flash, Actionscript. Haciendo uso de esta herramienta interactiva decidió crear una obra que reflejara el estado de desespero del hombre que escribió el siniestro e-mail. En un principio el artista permitía que los usuarios hicieran clic en ciertas palabras para que los usuarios vieran el verdadero mensaje que ellas tenían. Conservo los errores de ortografía originales y luego genero un algoritmo que hacía que las palabras atacaran al cursor en el momento en que éste se alejaba de ellas. De esta manera, haciéndolas crecer y convirtiéndolas en elementos puramente estéticos, que pierden totalmente su sentido, y fragmentándolas en lo que realmente son: grupos de caracteres a los que nosotros agregamos un sentido.

Los antecedentes con la población LGBT Santiago Echeverri tiene como experiencia el haber estudiado en la Universidad Nacional, en donde a finales de los 80´s el 98 % de la población estudiantil con VIH SIDA eran hombres homosexuales, logrando conformar un grupo de libre expresión en donde no solo se hablaba de la prevención del contagio, sino donde se hablaba abiertamente y de forma segura acerca de su sexualidad. Santiago asumió su obra desde su realidad política y sexual dado a diversas amenazas hechas por grupos fanáticos que pretendían desmantelar el grupo creado, basados en que el homosexualismo era síntoma de decadencia capitalista.

Santiago nombra a otros artistas abiertamente LGBT los cuales citare a continuación: Jean Cocteau, Allen Ginsberg, Gilbert and George, Luis Caballero, Rosa Von Praunheim, Miguel Angel Rojas, Mapplethorpe, Warhol y otros, nuevas generaciones de creadores han experimentado con arte y sexualidad. Como íconos contemporáneos vemos a Pierre et Gilles, Annie Leibovitz y a Gus Van Sant. Definitivamente, Klaus Nomi y Leigh Bowery ya se convirtieron en leyendas inmortales. En música, se encuentra Erasure.

Tomare uno de los artistas dentro de la lista de Santiago Echeverri, ya que fue uno de los fotógrafos artistas más controversiales del siglo XX Robert Mapplethorpe.

En la obra de Mapplethorpe observamos contenido sexual explicito sin llegar a contemplar posibilidades pornográficas, aunque sus modelos pertenecían al mundo de la pornografía y el sadomasoquismo en la obra de Mapplethorpe se observa un exquisito trabajo técnico de la fotografía y un excelente manejo del claroscuro, así mismo la obra de Mapplethorpe contiene la escena homoerotica con lo que asume su condición homosexual abiertamente y sin tapujos.

Mapplethorpe relacionándolo con el tema del SIDA podemos conectarlo gracias a su fundación Robert Mapplethorpe Foundation, instaurada un año antes de morir, ha recaudado millones de dólares para ayudar en las investigaciones en la lucha contra el SIDA, dicha fundación ha permitido la permanencia y difusión de su obra. Mapplethorpe murió a sus 42 años de edad por complicaciones derivadas del SIDA.

Una de sus obras más exquisitas para mi gusto es su autorretrato en 1988 (self portrait-1988) en donde retrata el deterioro causado por el virus del VIH y su relación con la muerte que se aproxima, desde las penumbras él hace su propio testimonio de la agonía, sosteniendo un icono universal de muerte como es la calavera, en un bastón que lo llenan de un aire de caballero de la muerte, asumiendo la muerte como una condición humana, como algo inherente a nosotros y como algo que inevitablemente pronto llegara a él, a pesar de ser uno de sus últimos autorretratos, es uno de los mejores ya que logra capturar la esencia de lo que es la muerte, de la fragilidad de lo orgánico y la fragilidad del ser.

La obra de este artista alguna vez catalogada de pedófila, logró salir bien librada de dicha posición en la que la sociedad y la religión lo pusieron, desato controversias entre las galerías y museos más reconocidos que en su tiempo fueron conservadores en cuanto a las imágenes que el público estadounidense quería ver, sin embargo con la controversia se logro generar espacios dentro de los derechos de la comunidad LGBT convirtiéndose en un icono para este sector social que empieza a generar grandes cambios a nivel socio-político.

El SIDA como problemática social contemporánea de la cual nadie puede escapar, tema de interés para todos los sectores sociales, el arte por parte del sector LGBT hace presencia con sus testimonios, y con los grandes artistas modernos y postmodernos que han dejado su huella, asumiendo responsabilidad frente al mundo de crear conciencia hacia algo que en principio parece ser responsabilidad única y exclusiva de la comunidad homosexual, pero que a largo plazo se ha convertido en una problemática que se ha salido de las manos de todos, por ello no debemos lavarnos las manos frente a esto, debemos tomar conciencia frente a los métodos de protección, la abstinencia como el mejor de ellos, dejemos de buscar posibles responsables y mirémonos como portadores potenciales del virus VIH, lo que nos hace responsables es nuestra condición humana, nuestra capacidad de elección frente a con quien me relaciono sexualmente y de qué manera lo hago.